martes, 27 de noviembre de 2007

Y llegamos, nomás...

Perdón, pero necesito tomarme el atrevimiento de dedicar este post a algunas personas en particular. Les presento a mis compañeros...

Si en todo final hay un comienzo... ¿por qué recordamos tanto los finales cuando son los comienzos los que nos dan los mejores momentos?
A veces, es lo que más cerca tenemos lo que más nos cuesta ver... está tan naturalizado que no nos damos cuenta de que realmente nos puede sorprender.
Termina un año, comienza a formarse un grupo.
Gentes, mil gracias por una velada inolvidable... Juro que, a pesar de mi cara en las imágenes, la noche superó con creces mis expectativas...
Belu: te pasaste mandando las fotos que, seguramente, andarán dando vueltas por más de un blog.

martes, 20 de noviembre de 2007

Palabras mayores


Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral.

José Ortega y Gasset

lunes, 19 de noviembre de 2007

Reflexión de domingo a la tarde...



Ya no vivimos más en una era en la que la palabra tiene valor. Se fue vaciando de contenido, de sentimiento, de peso específico, para convertirse en una hoja más que cae del árbol para dar lugar a la que nacerá después. Y así en un círculo vicioso en que importa la cantidad y el color, en desmedro del significado.

Formamos parte de una generación que se empeña tanto en economizar que hasta las palabras fueron víctimas del proceso inflacionario.
Somos tan cobardes, que nos terminamos refugiando en la superficialidad del discurso. Tan ambiciosos de éxito en nuestra empresa y adictos al pensar popular que afirma que “el fin justifica los medios”. Nunca más maquiavélico que ahora. Nunca más aplicable que ahora. La sociedad se ha politizado y la ética y la moral pasaron a formar parte de nuestro vacío diccionario más que de nuestro principios. El problema es que, parece que con los años, el enunciado se mezcló con la teoría liberal y sumó a su fin de el “bien superior” el concepto de “individual”.


El nihilismo fue absorbiendo, poco a poco, esta generación informática y la redujo a una parte más de la máquina que se alimenta de la ignorancia y la falta de compromiso de cualquier tipo. Al punto de que dejamos de comprometernos hasta con nosotros mismos y nos atamos a un ideal ficticio de triunfo que nos agregaron al disco duro como tal.

El mundo pintado por Nietzche se prolongó en el tiempo y potenció sus características más fuertes, pero no las mejores. El tiempo se detuvo en el siglo XVII y nos distrajo con un desarrollo postindustrial abrumador que nuca nos dejó detenernos a darnos cuenta de que el combustible de la gran máquina eran nuestras almas. La palabra dicotomía nunca había tomado tanto sentido como en esta era. Hablamos con “moral de esclavos”, pero vemos la vida con una “moral de señores” que contradictoriamente nos convierte en seres cada vez más débiles y temerosos.

Perdón, me colgué...

viernes, 9 de noviembre de 2007

Nuestra política, para el mundo... excelente trabajo periodístico.


Para los que se preguntaban cómo ganó Cristina y por qué estamos como estamos... Yo me quedé sin palabras.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Reflexión robada

Ayer estaba conversando con un amigo que, vale la aclaración, es alta y expresamente machista, y me dijo:

"Mirá, Sabri, ¿sabés por qué la mayoría de las mujeres no piensan? Poque Dios es sabio y se dio cuenta de que las que piensan, piensan DEMASIADO; incluso en las cosas que NO SE PIENSAN... Y eso es aún más complicado y difícil de entender."

Honestamente, no sé en qué grupo me habrá incluido, pero... me dejó pensando...ja!: ¿Tendrá ALGO de razón?

Gracias, Javi, por todas tus frases célebres!!!

martes, 6 de noviembre de 2007

A ver si aprendemos, de una buena vez...


Ayer tuve la oportunidad de cubrir, como movilera, las elecciones a intendente en La Calera, para una radio local.

Más allá de la inigualable experiencia personal, quise dejar asentado, en forma escrita, algunos datos a tener en cuenta a futuro.

En primer lugar, algo positivo de los comicios: la transparencia que vi en el desarrollo de los mismos (por lo menos en el colegio que me tocó a mí).

Varios de los fiscales habían sido enviados desde Córdoba Capital y el recuento de votos no presentó conflictos de ningún tipo. Además, luego de entrevistar a los protagonistas, corroboré mi percepción respecto de la falta de irregularidades: no faltaron votos en ninguna de las mesas y no hubo enfrentamientos entre los diferentes representantes partidarios durante el escrutinio.

Punto en contra: los miembros de la Junta Electoral nos prohibieron la entrada a las Escuelas (durante los recuentos) a los miembros de la prensa, sin importar todas las leyes y artículos de la Constitución Nacional que nos ampararan y a las que apelábamos en un intento fallido por hacer valer nuestro derecho a la información como ciudadanos.

Más tarde, con los resultados finales en mano, se me asignó el búnker Justicialista (en donde festejaba el nuevo intendente de La Calera: Juan Domingo "Cacho" Etchepare).

Tras un emotivo discurso del candidato vencedor (lleno de promesas y un potente "se acabó la joda"), alusivo al final de la tiranía de Aldo Pereyra, quien estuvo a cargo del ejecutivo durante los últimos 12 años, tuvo la palabra nuestro nuevo gobernador: Juan Schiaretti.

¿Qué decir de sus palabras? Por empezar, se llenó la boca de soluciones a los problemas locales e ilusionó a los ciudadanos con un presupuesto que aseguró asignado a resolver las cuestiones de iluminación, seguridad y sanidad en el lugar, disponible a partir del 10 de diciembre en horas de la tarde.

Luego, y siguiendo la línea de la conciliadora Primer Mandataria a estrenar, llamó a la tolerancia de todas las ideologías y fuerzas políticas, prometiendo un gobierno "respetuoso de todos los colores políticos" (esas palabras me resultan conocidas, pero con voz femenina!... en fin...) y la panacea de todos los cordobeses.

Mi pregunta: ¿REALMENTE se planteará cumplir con todas esas palabras? Si no, ¿qué necesidad de seguir mintiendo, si ya ganaron?

De cualquier manera, y reservándome toda apreciación personal de los personajes mencionados, me pareció interesante plasmar sus palabras ahora y que, en cuatro años, hagamos el ejercicio de ver cuánto cumplieron de todo lo que prometen, porque este país cada vez me convence más de que tiene SERIOS problemas de memoria... Y ¿quiénes si no los jóvenes para demandársela?